México primer clasificado con puntaje ideal. Asi dice el titular en el inicio de la segunda jornada del Grupo A. Fueron 90 minutos tensos y al final, el festejo fue a ritmo de Vicente Fernández. Es que el ‘Tri’ azteca festejó su clasificación a los deciseisavos de final de la Copa del Mundo. Se podría decir que México sufrió más de la cuenta. Fue 1-0 con un error que pagó caro el once coreano.
La noche se encendió en el Estadio de Guadalajara sabiendo la paridad de República Checa vs Sudáfrica, el duelo era clave, de líderes en la primera fecha. Por tanto, el resultado era visagra para conseguir la clasificación o dejar todo para la última fecha. De ganar, sería líder México y no se movería del Estadio Azteca en la próxima ronda.
Sin embargo, el once de Javier Aguirre fue a buscarlo apesar que la posesión del balón fue para Corea del Sur. Agazapado y buscando el contraataque, los asiáticos movieron los hilos futbolísticos y se la pusieron difíciles a los locales.
México sufrió pero encontró el gol con paciencia y actitud. La jugada en la que Luis Romo definió el encuentro tuvo esa desesperación: se celebró como si valiera un título. El mediocampista de Chivas capitalizó un error del arquero Kim Seung-gyu -que intentó quedarse con un rebote y terminó incrustado contra su propia defensa- y remató con el arco abierto (50).
Si hay lugares que logran simular que el tiempo existe, la casa del Guadalajara consiguió suspenderlo. Fue intensa, calurosa y vibrante de una manera que sólo el futbol sabe provocar. Además, Corea del Sur también inquietó. Fue más rival que Sudáfrica en la primera jornada. Le llegó al once de Aguirre y casi le anota. Por eso, los defensores mexicanos estuvieron muy concentrados para desviar cualquier ataque coreano.
El ‘Tri’ supo defenderse. Controló nervios, resistió los silbidos y abucheos del final del primer tiempo, y volvió a mirar de frente a su principal amenaza: Son Heung-Min, la ex figura del Tottenham, quien estuvo a nada de adelantar a los Tigres de Asia al anticipar una salida de Raúl Rangel.
El surcoreano bombeó la pelota, flotando en la ignorancia de un fuera de lugar que el árbitro uruguayo Gustavo Tejera tardaría segundos en señalar, y el capitán Edson Álvarez corrió a salvar el desastre con una chilena agónica sobre la línea de meta.

En conclusión. México ganó con temor, con miedo porque estuvo incómodo ante un rival que le complicó la vida. Sin embargo, pudo lograr tres puntos, ya tiene seis puntos, tres goles a favor, cero en contra. Los aztecas lograron el objetivo de clasificar como primera selección a los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo.
