La Máquina gana y tiene suerte de campeón. Alemania derrotó 2-1 a Costa de Marfil y se metió a los dieciseisavos del Mundial. Los ‘Panzers’ definieron el triunfo en el Grupo E a los 94 minutos con doblete de Deniz Undav. Fofana fue la gran figura de Los Elefantes de África.
Alemania contra Curazao ‘masacró’ a su rival como en sus mejores tiempos. Siete goles con aroma a Brasil. Y ante Costa de Marfil tocó sacar a pasear el carácter y demostrar la jerarquía. Se vio contra las cuerdas tras el tanto inicial de Kessié, pero Nagelsmann introdujo a Undav para la última media hora y el goleador del Stuttgart remontó el duelo él solito con un doblete (ya van tres goles y una asistencia este Mundial) que le dio la clasificación del tetracampeón mundial.
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Alemania podía aportar fútbol y más fútbol. Sin embargo, la intensidad la iban a poner a ellos. La Mannschaft trató de ser fiel a sí misma y llegar a las inmediaciones del marco protegido por Fofana de manera sofisticada, pero los de Faé no le dejaron respirar.

Un cabezazo de Havertz que no puso en aprietos a Fofana y dos goles bien anulados por falta previa fueron de lo poco destacable de Alemania.
Costa de Marfil, en cambio, sí hizo daño. Diomande se fue de Kimmich y su centro, después de un primer intento fallido de Diallo, terminó siendo materializado por Kessié.
Rüdiger entró por el lesionado Schlotterbeck para el segundo período, pero el guión no cambió. Los de Nagelsmann tratando de encadenar pases y los de Faé con las cosas igual de claras: contrarrestando embestidas con solidez y tratando de acertar alguna contra para finiquitar el asunto. La tuvo Oulaï. Otra de Diomande. Pero ambos dejaron viva a una Mannschaft a la que Nagelsmann resucitó. Introdujo a Leweling, Amiri y Undav por Musiala, Pavlovic y Sané. Y lo clavó: Undav proyectó a Amiri en el carril diestro, este la colgó al corazón del área y el nueve del Stuttgart no perdonó de cabeza.
