José Mourinho empezó a tener desde este viernes su poker de ases. Por primera vez también pudo trabajar en el sistema que ha ideado y que debe sostener a su temible póker de oro, cuatro jugadores de los que el Madrid presume y que son pura dinamita. No ha habido un equipo en la historia reciente del fútbol que haya juntado tanto peso de ataque en el mismo once. Diomande, Mbappé, Vinicius y, tras ellos en la media punta, Bellingham.
Es un póker de 590 millones de euros, el valor de mercado que suman entre los tres según la web especializada Transfermarkt: Mbappé (200), Vinicius (140), Diomande (90) y Bellingham (160). Una obra de ingeniería futbolística colosal que el Madrid ha sabido construir a un precio más que razonable, pues sólo tuvo que pagar la prima de fichaje de Mbappé (se estima que unos 40 millones de euros, aunque no hay confirmación oficial) y 125 por Diomande, 45 por Vinicius y 103 por Bellingham. En total, 313 millones sin contar los que se pueden pagar por objetivos, que son 15 en el caso de Diomande y casi 30 en el de Bellingham. Con todo, 313 millones más esas variables son una cifra netamente inferior a los 590 en los que están valorados en la actualidad.

Quizá ante Schalke sea la última prueba antes de que el equipo inicie su andadura en Liga el 22 de agosto ante el Espanyol. Y ahí, en ese último amistoso en Alemania, comenzarán a quedar despejadas muchas dudas. El principal desafío de Mourinho es cómo sostener ese póker sin que el equipo pierda equilibrio. Hasta la fecha el técnico portugués ha insistido en el 4-2-3-1.
En él, Mbappé queda en punta y tras él Bellingham recupera la posición del 10 puro en la que deslumbró en su primera temporada en el Madrid de la mano de Ancelotti y en el último Mundial con la Inglaterra de Tuchel.
Y, en ambos costados, Vinicius Júnior y Yan Diomande. Cualquier otro dibujo, el 4-4-2 con que Madrid terminó el partido ante el Depor, o el 4-3-3, alejaría a Bellingham del gol y le acercará a la zona de creación.
Mourinho parece decidido a entregarse a este póker de ataque donde los cuatro jugadores aseguran 121 goles: Mbappé (42 tantos y 7 asistencias), Vinicius (22 y 14), Diomande (13 y 10) y Bellingham, en un ejercicio extraño para él por las muchas lesiones (8 y 5). Así que incluso hay margen de mejora, no sólo en el inglés, que llegó a los 23 goles y 13 asistencias en su primer ejercicio de blanco, sino también en un Diomande que estará acompañado de mucha más calidad de lo que lo estaba en el Leipzig.
Hay pocos equipos que tengan tanto gol como la que ha juntado el Madrid de Mourinho. Ninguno juega con cuatro tan ofensivos. Bayern y Barça superaron los 77 goles y 31 asistencias de Mbappé, Vini y Diomande: 109 tantos y 61 asistencias se repartieron Kane, Luis Díaz y Olise en el Bayern y 85 goles y 33 asistencias Ferran, Raphinha y Lamine Yamal en el Barça.
Los demás tridentes se quedaron por detrás: 57 y 26 Haaland, Doku y Semenyo en el City, 52 y 33 Kvaratshkelia, Dembelé y Doué en el Bayern y 43 tantos y 19 asistencias Gyökeres, Martinelli y Saka en el Arsenal.
