Bayern Múnich sigue siendo el papá de Alemania. Ganó 1-2 al Borussia Dortmund y confirmó su supremacía como campeón de la Supercopa. No hay dudas que se anuncia otro año fácil para la máquina bávara.
Aun sin Jamal Musiala. Karl o Gnabry, el Bayern fue muy superior gracias a una primera parte en la que dominó el juego cuando quiso y las áreas cuando pudo, firmando Nathalie Brown y Michael Olise (tremendo gol) los tantos que le daban el 0-2 al descanso y el principio de su duodécima Supercopa de la historia (seis tiene el BVB). Los bávaros han ganado ocho de las últimas 11 finales.
El BVB no pudo resistir la calidad de pase de los visitantes, muy superiores en el control del tiempo/espacio. Sólo un gol anulado en el minuto 41 puso algo de emoción en unas tribunas apagadas definitivamente antes del descanso con el sutil tanto de Michael Olise. El Bayern ganaba de forma holgada sin necesitar del reciente Bota de Oro Harry Kane, que estuvo discreto para sui nivel.
En la segunda parte, el campeón de Liga, Copa (y Supercopa) se vio tan superior que bajó los brazos. Cedió algo de terreno, Borussia ganó mucho con los cambios, en especial con la entrada de Konstantelias, el otro extremo griego que completaba las bandas helenas junto a Karetsas. El dominio local se transformó por fin en un 1-2 que daba esperanzas.

le dio emoción al Dortmund. Sin embargo, da la sensación sea que el Bayern volverá a dominar el año cuando y como quiera.
