Le hizo la parada. República de Irlanda le complicó la vida a Austria. Troy Parrott se convirtió en un auténtico mito para los The boys in green tras el ‘hat-trick’ a Hungría que valió el pase a la ‘repesca’ del Mundial. Fue 2-2 ante Austria para levantar Aviva Stadium.
Arrancando como principal referencia por delante de Idah y Moylan, Parrott firmó el mejor gol en lo que llevamos de Nations League cuando apenas habían transcurrido 12 minutos. Recibió a la altura del semicírculo, se fue a la guerra y, tras tirarle un caño descomunal a Affrengruber, definió con sutileza por debajo de las piernas de Wiegele.

La noche en Dublín estaba saliendo perfecta. Pero, en la segunda mitad, Austria logró reaccionar en cuestión de seis minutos. El VAR dio por valido el 2-1 a cargo de Prass e, inmediatamente, Gregoritsch empató el partido en el minuto 77, para permitir a los de Rangnick mantener el liderato del Grupo 3 de la Liga B de esta Nations.

