La estadística se mantiene firme y asegura que cuando NO MARCA Erling Haaland, Noruega pierde. Y así sucedió en su visita a Gales. Fue 2-1 con derrota nórdica en el país de Gran Bretaña.
Los números de Haaland con Noruega son para el aplauso. Una media superior de gol por partido, ya suma 65 en 58 choques a nivel internacional. Ahora bien, cuando no marca, los nórdicos son incapaces de ganar. La última vez, se remonta al 16 de noviembre de 2023, hace 1.050 días, contra Islas Feroe. Esta vez, no fue una excepción… y acabaron cayendo antes Gales (2-1) tras ponerse por delante.

Con Haaland como principal referencia y Odegaard moviendo los hilos desde la medular, Solbakken sí realizó alguna modificación respecto al equipo que venía de caer contra Portugal: Wolfe, habitual en el Mundial, recuperó su puesto en el lateral zurdo. Nusa se quedó en el banco para que ingrese Bobb y, en consecuencia, Schjelderup se acostó en izquierda.
Gales salió con la intención de hacerse con la posesión. Ahora bien, a la primera que pudo combinar Noruega, no tardó en moverse el marcador. Recibió Bobb en zona de tres cuartos, tiró la pared con Odegaard y resolvió mano a mano ante Danny Ward.
Gales comenzó a crecer en el momento que Noruega, que perdió a Ryerson -ya salió golpeado ante Portugal en el minuto 16, se adueñó del balón. Encontraron espacios para salir al contragolpe. Así, llegó el gol del empate en el 38′. Aursnes se durmió recibiendo de espaldas y Daniel James definió a placer a pase de Sorba Thomas. La acción, eso sí, la mejora el balón filtrado por un Koumas hiperactivo en punta de ataque.

A Noruega le costó volver a ‘activarse’ y, sobre todo, abastecer a Haaland. Y es que, salvo un centro lateral que Ben Davies impidió que cabecease en el segundo poste, apenas creó peligro. Nunca le ha hecho falta intervenir demasiado en el juego. Pero, tocando sólo 11 balones en toda la primera parte, no fue capaz de sacarse ni un disparo.
El fallo de Aursnes en el 1-1 de Gales tuvo sus consecuencias y Solbakken lo reemplazó al descanso. A pesar de verse por detrás en el marcador, Solbakken retiró a Bobb para recomponer la retaguardia con Ostigard. Pero Noruega perdió el control… hasta el punto de que el tercero de Gales siempre pareció estar mucho más cerca que el empate por parte de los nórdicos.
Ben Davies volvió a frustrar otro remate de Haaland en el segundo poste, mientras que Ostigard reclamó un penal inexistente por parte de DaSilva. Nusa entró para agitar el partido durante los últimos minutos. Pero, con el ‘cabezazo’ centrado del propio Erling Haaland en el 80′, el primero y único a lo largo del encuentro, se escapó cualquier opción para Noruega. Los nórdicos peligran y van a la tercera plaza del grupo antes de visitar a Portugal.
