Más fuerte que nunca se escuchó el ‘Hala Madrid’. Es que Real Madrid sacó adelante el compromiso previo al Clásico mejorando juego y sensaciones, con Güler en el eje de todo. El turco fue determinante abriendo el partido con un golazo minutos después de un lance con Peque en que se reclamó agresión. Arda se jugó la roja, cierto, tanto como que mejora el juego blanco en el eje. Fue más compacto el Madrid con Valverde en una banda y Diomande en la otra. Mejoró a Vinicius, es un hecho. El Sevilla compitió con orgullo, cargado de indignación. Jugó bien, y las decisiones arbitrales cayeron en su contra. Un 4-1 para que el ‘Hala’ Madrid mire de cerca al Barcelona.

El camino triunfal del Real Madrid empezó a los 30 minutos cuando Arda Güler empezó a ser el eje del juego. Colocó el balón de zurda a la esquina del arco sevillano. Un golazo.
El Sevilla se juntó bien organizado, había encontrado buenas rutas de escape a la presión del Madrid, y buscó mantenerse en partido. Le costó porque, con resultado a favor, aparecieron las virtudes de la apuesta blanca. Endrick buscó profundidad a pierna cambiada, Bellingham apareció como llegador y Güler lució pase. Como en un servicio a Valverde que el uruguayo sirvió al área pero no conectó con Mbappé. El francés se reservaba su momento estelar.
Y fue a los 37 minutos cuando todo empezó desde Courtois, abrió a banda, la pelota llegó a la frontal, taconeó Bellingham y Kylian Mbappé dibujó un golazo: giro, recorte seco a Salas, uno-dos ante Odysseas y golazo. Pidieron los sevillistas falta previa, como la mano del Cucho un día antes. Nada que rascar. Intentó descontar el Sevilla antes del descanso, pero el tiro seco de Agoume encontró una mano prodigiosa de Courtois. Determinante.

Sin embargo, había más para Madrid en el complemento. Llegó un pase profundo de Diomande a Mbappé. El francés convirtió en penal al cruzarse a la espalda de Castrín. Kylian Mbappé modificó la solución y ejecutó un Panenka perfecto. De inmediato, otra vez Courtois le gana en el mano a mano al remate de Fofana. Sin embargo, a los 80, Manu Bueno cruza desde la frontal con la zurda. Era el descuento de Sevilla.
Empero, a los 82 minutos habia más para Real Madrid y fue Diomande que cerró el asunto arrancando desde la izquierda y conectando un derechazo imponente. Ahí acabó un duelo del que se quejará con razón el Sevilla, todas las decisiones arbitrales le fueron en contra. Con polémica o sin ella, el Madrid mejoró en juego, en intención y variantes.
