Estudiantes campeón 2025: el legado eterno de Verón y el ADN del León

El club de La Plata volvió a tocar el cielo del fútbol argentino bajo el liderazgo de Juan Sebastián Verón, símbolo y guía de una generación que recuperó la esencia de Bilardo y Zubeldía. El “Pincha” reafirma su identidad contra todo el sistema.


Nació y creció con el sello Albirrojo,  el ADN del León y pensamiento ‘Pincharrata’ de Carlos Salvador Bilardo, uno de los máximos referentes de la historia institucional de Estudiantes de La Plata. La historia dirá que después de Osvaldo Zubeldía, el técnico más ganador con seis títulos, sigue el ‘Narigón’ que tuvo ocho temporadas dirigiendo al club. Sin embargo, en los tiempos modernos o generación Z, Juan Sebastián Verón, el popular ‘Brujita’ es mucho más que un presidente del club orgullo de la Ciudad de Las Diagonales. Es un ídolo, Master, Crack. Es sangre, garra, coraje, temperamento, sudor y lágrimas. Verón es una manera de entender el juego sagrado de Estudiantes, la dirigencia y la vida. Es simple, polémico y directo. No es el técnico dentro del campo. Es el padre institucional de un León platense que se convirtió campeón del fútbol Argentino 2025 contra todo el sistema fútbol y manejo del titular de la AFA, Claudio ‘Chiqui’ Tapia. 

Lo de Verón, es para colocarlo en letras doradas y quedará en la historia grande del fútbol ‘Pincharrata’.Cómo no recordar que su debut no oficial como jugador, fue un 10 de julio de 1993, en una Copa Centenario que muchos no recuerdan, y como dirían en tierras del Río de La Plata, sin mucha ‘bolilla’. Estudiantes de La Plata dirigido por la dupla Hirginio Restelli-Roberto Avalos jugó en cancha neutral, el Estadio de Gimnasia y Esgrima, contra Rosario Central. Fue 0-1 para el ‘Canalla’ y eliminación del Albirrojo. Sin embargo, el resultado fue lo de menos porque un flaquito correlón había debutado en un torneo con la camiseta del ‘Pincha’. Era el heredero de una dinastía compuesta por su padre Juan Ramón Verón, ídolo y leyenda del alma ‘Pincharrata’.

La historia de Juan Sebastián no puede entenderse sin Juan Ramón Verón, «La Bruja», símbolo eterno de Estudiantes, campeón del mundo en 1968, tricampeón de América y figura del equipo de Luis Osvaldo Zubeldía. Su legado marcó el ADN de Estudiantes con humildad, trabajo, educación, pertenencia y liderazgo silencioso. Juan Sebastián lo sintetizó en su primera conferencia como titular del ‘Pincha’.  «Y a mi viejo, gracias por el ADN». La muerte de Juan Ramón Verón en 2024 profundizó la conexión emocional entre el apellido Verón y la identidad pincharrata. 

El clásico es una continuidad emocional de ese linaje. Juan Sebastián había vivido cinco años en Colombia y de vuelta en la Argentina, fue dirigido por Eduardo Miguel Solari, que en 1994 lo hizo debutar de manera oficial como profesional. En sus inicios era un mediocampista central de mucho recorrido y trajín. Un volante organizador con mucha visión de área rival y gol. Por su pegada y destacada técnica. «Juan Sebastián va a llegar muy lejos. Es un ‘pibe’ completo y tiene gran ritmo de juego colectivo y mucho desgaste físico», destacó Solari a la ‘Brujita’ que jugaba con 19 años en la Primera División. El año del debut en 1994, anécdota para la historia, descendió de categoría con el hermano del ‘Indio’ Solari como técnico. 

Verón formó parte del equipo que en la siguiente temporada logró el Campeonato Nacional B 1994/1995 con récord de puntos. Siendo dirigido por la dupla Eduardo Luján Manera y Miguel Ángel Russo. El ‘Pincha’ volvió a encontrarse con sus raíces y  juego colectivo envidiable. Volvió a renacer luego de haber perdido el prestigio de los clubes campeones del mundo. A cinco fechas de que concluya el fixture, ya había ascendido, tras ganarle 1-0 a Gimnasia y Tiro de Salta con gol de José Luis Calderón y teniendo a Juan Sebastián Verón como baluarte en el mediocampo. En aquel equipo, jugaba el canterano Rubén Capria quien recordó el ascenso: «Después de todo lo que vivimos fue un año muy disfrutable. Fue un equipazo. Tenía mucha química dentro y fuera de la cancha, el equipo contagió de adentro hacia afuera», expresó el ‘Mago’. Uno de los refuerzos de experiencia que eligió la dupla Russo-Manera, fue Juan Manuel Llop. Referente en Newells Old Boys de los años 1990 con Marcelo Bielsa y pieza clave para que el andamiaje de Estudiantes de La Plata funcione sin problemas. 

Jugó 41 partidos de los 42 del torneo Nacional B. «Pasamos un año muy lindo desde todo punto de vista, era un grupo muy solidario. Nuestro único objetivo era ascender y no teníamos otra posibilidad. Al principio, nos costó adaptarnos pero habían chicos que sufrieron el descenso, pero tenían un gran sentido de pertenencia», precisó el ‘Chocho’, quien señaló a Juan Sebastián Verón como uno de sus lugartenientes en el campo de juego. Según la ‘Brujita’, Estudiantes tuvo un goleador de raza: José Luis Calderón. El popular ‘Caldera’ fue relevante junto a Capria. Eran los símbolos de un equipo que rompió todos los récords de la categoría. Un dato interesante para tener en cuenta, Martín Palermo jugaba poco, era suplente porque el titular era Mariano Armentano. El ex Vélez fue quien hizo el primer gol de Estudiantes de La Plata en el Nacional B ante Chacarita Juniors un 17 de septiembre de 1994 como local. «Llegamos al vestuario tras el primer tiempo que nos costó mucho y Miguel Russo nos dijo bienvenidos al Nacional B, creo que fue una frase justa en ese momento, porque nos ubicó donde estábamos parados», precisó Armentano.

Aquel Estudiantes del juvenil Juan Sebastián Verón tuvo números contundentes para ascender. Sumó 65 unidades (todavía eran dos puntos por partido ganado), producto de 27 victorias, 11 empates y sólo 4 derrotas. Lo siguieron Atlético Rafaela con 54 y Colón con 52 puntos. José Luis Calderón fue el goleador del equipo y del torneo con 26 festejos.La base de ese equipo fue con Gustavo Bossio en el arco. Leonardo Ramos, Juan Manuel Llop, Edgardo Prátola, Ricardo Rojas; Claudio Paris, Juan Sebastián Verón, Manuel Santos Aguilar y Rubén Capria; Mariano Armentano y José Luis Calderón. De regreso a la Primera División, Juan Sebastián Verón jugó pocos partidos con Estudiantes de La Plata por el Torneo Apertura 1995. Fue transferido a Boca Juniors por una cifra cercana a los 3 millones de dólares, club donde jugó 17 partidos y convirtió 4 goles, uno de ellos a Estudiantes en la Bombonera, en 1996. 

El salto a Europa de la ‘Brujita’ empieza en Sampdoria y Parma de Italia donde obtuvo la Copa Italia y Copa UEFA, siendo elegido como uno de los mejores mediocampistas del fútbol italiano. En 1999 llegó a la Lazio y conquistó la Serie A, Copa Italia y Supercopa Italiana. Luego de pasar por Manchester United, Chelsea e Inter, Verón volvería a Estudiantes en el 2006 donde ganaría el título de la Primera División con Diego Pablo Simeone de técnico después de 23 años y se terminaría por consagrar con la obtención de la Copa Libertadores de América 2009. Su retiro fue anunciado en el 2012, aunque luego tendría pequeños regresos en el 2013 y 2017 con equipos de Liga Amateur platense como Brandsen o Estrella de Berisso. Finalmente, se dedicó a la dirigencia deportiva en Estudiantes de La Plata.

EL CLÁSICO RIVAL…En los Clásicos de La Plata ante Gimnasia y Esgrima, Juan Sebastián Verón daba más que el 100% de su condición física y futbolística. Nunca quería perder. Pero su historia con el clásico no siempre fue luminosa. De hecho, uno de los capítulos más resonantes lo encontró con otra camiseta, en el episodio más oscuro que recuerdan los hinchas de Boca: el 6-0 de Gimnasia en la Bombonera, por el Clausura 1996, cuando Verón integraba el equipo de Carlos Bilardo. Hoy, presidente, conductor y guía espiritual del Pincha, pudo eliminar a Gimnasia para definir con Racing Club el título de la Liga Argentina 2025. Verón sabía que sería un duelo de dientes apretados y su experiencia lo hizo ver y eliminar al Clásico Eterno, con sus hinchas en El Bosque de La Plata. 

La ‘Brujita’ con un recorrido que explica por qué su figura excede lo deportivo.En su carrera como jugador de Estudiantes, Verón disputó 10 clásicos oficiales frente a Gimnasia: ganó siete, empató dos y perdió uno. Convirtió dos goles y entregó cinco asistencias.Uno de sus partidos inolvidables fue en el Apertura 2007, el 7-0, uno de los resultados más contundentes de la historia del clásico. Verón jugó 90’ como mediocampista central. Recordar que en esa goleada, hubo un jugador peruano que acompañó a Verón en la medular: Juan Elías Cominges.La relación con el Lobo de Verón es parte de una narrativa emocional: sufrió, ganó, cayó, fue figura, estuvo ausente. Vivió todos los roles posibles. Por eso hoy, desde el sillón presidencial, entiende que el clásico es una dimensión propia, distinta a cualquier partido. Por eso, para él, eliminar a Gimnasia en una instancia cerca del título fue especial. «Fue como ganar un partido en un Mundial», indicó.Verón jugó 10 temporadas en la élite europea: Sampdoria, Parma, Lazio, Manchester United, Chelsea, Inter. Fue figura de selección, disputó tres Mundiales (1998, 2002 y 2010) y en Italia fue uno de los cinco mediocampistas más influyentes de su generación. Desde 2014, Verón conduce Estudiantes con una mirada distinta sobre el deporte argentino. 

Su sello más fuerte: la educación y la formación integral del jugador. El Colegio Secundario para futbolistas del club, primero en América Latina.La reconstrucción total del estadio Jorge Luis Hirschi en las calles 1 y 57 de La Plata, es otro sello histórico: un estadio moderno, ecológico, sustentable y de primer nivel internacional. Aseguran que tiene cosas similares de un estadio inglés: Del Manchester United. Y en su camino como presidente, ya en su tercer mandato y en 2025, ocupó el centro de la escena tras la sanción a Estudiantes por el pasillo de espaldas al campeón Rosario Central. No buscó la provocación. Pero cuando habló, dejó una frase que marcó el debate: «Lo grave no es la chicana hacia mí: lo grave son las amenazas a una institución como Estudiantes». Verón cuestionó el manejo político de ‘Chiqui’ Tapia. Le golpeó en el alma y en el seno de la Asociación del Fútbol Argentino: «Mi política es Estudiantes. No quiero ser presidente de AFA». Ese estilo directo, frontal, sin cálculo electoral, sólo se explica desde el ADN pincha. 

Pero vayamos al inicio de la bronca con Claudio Tapia. Según el titular de la AFA cuando llegó al poder del fútbol argentino encontró una institución devastada en 2017. Ese año Tapia asumió el cargo de presidente tras tres años de acefalía, incluida la intervención de la FIFA en la casa del fútbol argentino. El ‘Chiqui’ hizo de la selección nacional un punto fuerte de su gestión. Trasladó su oficina de la Ciudad de Buenos Aires a Ezeiza. Generó un gran vínculo directriz con jugadores de la Selección. Se hizo cábala posteando y tomando mate con Lionel Messi y Rodrigo De Paul previo a los partidos de selección.Tapia pagó con creces su inversión tras lograr la Copa del Mundo. Sin embargo, a partir de la polémica decisión de otorgarle el título a Rosario Central para favorecer a su amigo y campeón del mundo 2022, Ángel Di María, la figura de Tapia comenzó a ser cuestionada por primera vez en muchas canchas de fútbol, con cánticos en su contra. A esto se sumaron los arbitrajes polémicos en el fútbol local para beneficiar al club Barracas Central. Que preside su hijo y cuyo estadio se llama Claudio ‘Chiqui’ Tapia ( en su honor). Un dato más, por primera vez Barracas clasificó este año a una competición internacional. Lo consiguió en un partido con cuestionamientos, donde le cobraron dos penales a favor y expulsaron a un jugador del rival. 

Al ser consultado Tapia dijo: «No siempre la culpa cuando un equipo pierde es del árbitro». «Tan malo el arbitraje argentino no es», precisó.Tapia aumentó su músculo político siendo reelegido presidente en 2024 con 44 votos a favor de 46 posibles, sin embargo, Juan Sebastián Verón siempre lo miró de reojo. Y todo esto antes de los allanamientos, la Conmebol lo ratificó como representante de la confederación ante la FIFA y Gianni Infantino, presidente de la FIFA, lo felicitó por carta. En paralelo, la justicia argentina llevaba a cabo una investigación por presunto lavado de dinero de una financiera llamada Sur Finanza, uno de los patrocinadores de la AFA, auspiciantes de varios equipos de la primera división del fútbol argentino. La investigación busca determinar si existen irregularidades entre los contratos de Sur Finanzas y la AFA, partiendo de la sospecha en el contrato de la financiera con el Club Atlético Banfield. Al ser allanado el club ‘Taladro’ y Sur Finanzas, la Policía encontró documentación que vinculaba a la empresa con otros clubes y con la AFA. Por esto se decidió realizar operativos en las sedes de 17 equipos del fútbol local y la de la AFA para comprobar si hay irregularidades en los acuerdos con estos equipos. Entre los clubes allanados se encuentran Racing, San Lorenzo e Independiente, equipos importantes de la Liga local. El comunicado del ente rector del fútbol argentino declaró «acusaciones infundadas» y expresó que todos los servicios que presta se realizan en cumplimiento de la normativa vigente.

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