¡ Barcelona a cuartos de Copa !

El Barça madura el partido en El Sardinero y avanza con autoridad a cuartos

El Barcelona cumplió en Santander. Sin brillo excesivo, pero con paciencia, solidez y pegada en el momento justo, el equipo azulgrana derrotó 2-0 al Racing y selló su pase a los cuartos de final de la Copa del Rey, en un partido que exigió oficio y cabeza fría.

El primer tiempo respondió al guion esperado. El Racing, arropado por su gente, salió intenso, presionó alto en los primeros minutos y buscó incomodar la salida del Barça con transiciones rápidas. Incluso logró generar un par de aproximaciones que obligaron a intervenir a Joan García, aprovechando algún desajuste tras pérdida.

Poco a poco, el Barcelona fue tomando el control del balón. Sin demasiada profundidad, pero con dominio territorial, encontró en la banda derecha su principal vía de ataque. Lamine Yamal fue el foco del juego ofensivo, apoyado constantemente por Koundé, mientras el Racing resistía bien plantado, cerrando espacios y sosteniéndose cerca de su área. Las ocasiones fueron escasas y el descanso llegó con empate sin goles, reflejo de un primer acto equilibrado y muy trabajado.

Tras el entretiempo, el Barça dio un paso al frente. Aceleró la circulación, adelantó líneas y empezó a encerrar al Racing en su propio campo. Lamine avisó de entrada con un disparo ajustado, Rashford tuvo una clara que obligó a Ezkieta a lucirse y el asedio fue creciendo con el paso de los minutos.

La resistencia local se rompió a los 65’. En una acción directa, Fermín encontró el desmarque de Ferran Torres, que atacó el espacio con inteligencia, encaró al portero, lo dejó en el camino y definió a placer para abrir el marcador. Un gol que hizo justicia al dominio culé en la segunda mitad.

Con el Racing obligado a adelantar líneas, el partido se abrió. El conjunto cántabro buscó el empate con valentía y llegó a celebrarlo en dos ocasiones, pero el fuera de juego frustró ambas acciones. La defensa azulgrana sostuvo con firmeza el plan, manejando con precisión la línea defensiva y minimizando riesgos.

El Barça tuvo espacios para sentenciar antes y no lo hizo hasta el último suspiro. Ya en el tiempo añadido, un contragolpe de tres contra uno terminó con Lamine Yamal empujando el balón a portería vacía tras una devolución de Raphinha, cerrando el partido y confirmando la clasificación.

El pitazo final selló un triunfo trabajado y maduro. El Barcelona supo sufrir cuando tocó, aceleró cuando el partido lo pidió y golpeó con contundencia para seguir avanzando en la Copa del Rey. En El Sardinero no hubo goleada, pero sí una demostración clara de oficio competitivo.

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