Brasil está en deuda con Carlo Ancelotti. El Scratch ha perdido la fibra, fútbol y explosión para liquidar a los rivales. Muchos nombres y pocos frutos. Un 1-1 sobre la hora ante Australia que desconcierta y sino hubiera aparecido Rayan fuera el papelón brssileño de primavera.
En el maltrecho césped del estadio de Townsville, un golazo de falta directa de Nestory Irankunda en Australia puso contra las cuerdas a Brasil hasta el 90’+5, al estilo sudamericano, el australiano colocó el balón lejos del golero brasileño.

Sin embargo, las papas verdeamarelha se salvaron en el epílogo del juego cuando un cabezazo de Rayan puso el empate para el conjunto de Carlo Ancelotti, aún distante del nivel que pretende y debe tener.
Su inicio muy bajo para tamaña jerarquía de jugadores. No empezó nada bien, protegido por la citada parada de Hugo Souza y sin adaptarse al campo en los primeros 15 minutos.
Luego se equilibró todo, pero sin la presencia ni la amenaza ofensiva que se le presupone a una selección con tantos y tan buenos delanteros.
Se acercó Vinicius Junior a toda velocidad al área contraria unas cuantas veces, remató Raphinha, con una intervención salvadora de la defensa rival, personificada en ese momento en el oportuno Herrington y se sintió más cómodo hasta el descanso y más allá, incluido todo el primer tramo del segundo acto, pero le faltó más clarividencia y remate.
Cuando aún lamentaba el 0-0 como un mal menor, la falta directa de Irankunda disparó aún más el corazón de Ancelotti. Un golazo. Ya no estaba sobre el campo Vinícius, cambiado en el minuto 65 por Samuel Lino. Tampoco Endrick ni Bruno Guimaraes. Después del gol, entraron Matheus Cunha o Rayan para darle más impulso al equipo brasileño, en el que insistía en el gol Raphinha, que sirvió el córner para el cabezazo salvador de Rayan. El 1-1. Un mal menor.
El tiro de esquina lanzado por Raphinha y el cabezazo del delantero de 20 años del Bournemouth, que había entrado para el cuarto de hora final en el lugar de Estevao, recondujeron algo el encuentro y el marcador para la ‘canarinha’, que no debe conformarse con una igualada tan agónica.
En conclusión Brasil se salvó del papelón y hoy empezó con Estêvão, Raphinha, Vinicius y Endrick empató en el 90’+5′ gracias a un gol de Rayan.
Australia se quedó a las puertas de volver a ganar a Brasil, como ya sucediera en la Copa Confederaciones de 2001, con gol de Shaun Murphy.
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