La amargura de Platense en el final ante Coquimbo era elocuente. Ganaba 1-0, perdió un penal con Mainero a los 83 y en la última, a los 94 minutos, el único remate de Guida Vadalá lo dejó con la cara larga. Coquimbo le empató 1-1 al Calamar en Vicente López y la llave sigue abierta para definirse en Chile.
En un encuentro por la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores 2026 era favorable para el cuadro de Martín Palermo. Dominaba, tenía opciones de gol ante Coquimbo replegado, buscando los chispazos de contraataque con Lucas Pratto.
Sin embargo, el gol inicial fue de Luciano Giménez a los 35 minutos tras servicio de lateral Juan Ignacio Saborido. Tremendo centro por derecha y testazo del goleador de Platense. Era el 1-0 para irse al complemento con el viento a favor y buscar más goles.
El equipo de Martín Palermo pudo aumentar la ventaja antes, a los 83 minutos, pero Diego Sánchez le atajó un penal a Guido Mainero. Doble atajada del número uno del cuadro chileno. Ahora, Coquimbo se animó y pudo haber igualado, sobre todo en una jugada que Juan Ignacio Saborido salvó con lo justo un remate de Luis Riveros.
A pesar de eso, el ‘Marrón’ tenía todo para hacer la diferencia. Parecía que el 1-0 era inminente. Pero en el último minuto de partido apareció Guido Vadalá, uno de los mejores jugadores del campeón chileno, para madrugar a la defensa. Poner el 1-1 y amargar a todo el público en Vicente López. Párrafo aparte para Vadalá, ex formado en las canteras de Boca Juniors y Juventus de Turín.
Igualdad difícil de digerir para Platense, que si quiere seguir haciendo historia debe ir a Chile a buscar una victoria que le dé su boleto a cuartos de final.
