Las vueltas de la vida. De ser despedido por bajo rendimiento a ser campeón del mundo.
Luis de la Fuente fue despedido del Alavés, en tercera división. Se quedó sin equipo. 18 meses en el paro, sin trabajo, con tres hijos, sin que ningún club llamara a su puerta.
«Fue el momento más duro de mi vida», ha confesado él mismo.
Hasta que un día abrió el periódico y vio un anuncio: la RFEF buscaba entrenador para las categorías inferiores. No lo dudó. Llamó. Envió su currículum. Le dieron el puesto… con una condición: tenía tres meses para clasificar a la sub-19 a un torneo.
Lo logró. Y desde ahí, escaló peldaño a peldaño: sub-18, sub-21, absoluta.
Cuando llegó al banco de la selección, muchos dudaron. Decían que le faltaba nivel. Él respondió como siempre: con trabajo y calma.
Los títulos hablaron por él: Logró Nations League 2022/23. Eurocopa 2024. Mundial 2026.
España venció 1-0 a Argentina en la prórroga, con un golazo de Ferran Torres. La segunda estrella ya es una realidad. Y el hombre que hace tres años buscaba trabajo en un anuncio de periódico, hoy es campeón del mundo.
La historia de Luis De La Fuente tuvo que escribirse y contarse, un relato que puede servir como un testimonio de los buenos o malos momentos que le tocan a los técnicos de fútbol, donde solo mandan los resultados.
