Real Madrid resucitó y volvió a meterse en la pelea de la Liga de España. Un triunfazo con doblete de Kylián Mbappé para sacarle la lengua a Barcelona, hacerlo pisar tierra en el Derby más esperado de la fecha. Fue 1-2 en el Camp Nou con brillante juego colectivo del cuadro de José Mourinho.
El Barça se estancó en las nueve victorias y no se impuso en su escenario predilecto, el centro del campo. Se esperaba a Rodri pero aparecieron Güler, Bernardo, Bellingham, de menos a más, y Tchouaméni, con la aportación de Camavinga, cambio decisivo de Mourinho. Se esperaba que el portugués coleccionara otra manita o similar y, en cambio, ofreció un curso de valentía y manejo táctico. Y sin dos de sus estrellas, Courtois y Vinicius Junior. De Lunin a Kylián, el bloque compensó las ausencias, mientras el Barça no encontró salidas fáciles. Lamine Yamal, en la vispera del Balón de Oro, lo intentó de todas las formas, pero Cucurella y las ayudas redujeron la participación del crack azulgrana.
Fue todo una sorpresa. Mourinho metió a Bernardo Silva en el eje y mantuvo a Arda en la alineación, los futbolistas de buen pie. El resultado fue un Madrid solidario, agrupado sin balón y bien escalonado con él, ocupando los espacios con acierto. Una respuesta a la altura del rival.
Puede que no lo esperase el Barcelona, pero tuvo tiempo para recomponer el plan y no lo logró. En cambio, en todo el primer tiempo le costó imponerse donde se suponía indiscutible, el centro del campo. Fermín fue la apuesta junto a Pedri y Rodri. Por primera vez se vio a Raphinha bien sujetado, aunque su lesión reciente le mermó efectividad. Fue Gordon quien abrió el capítulo de avisos con un remate desde su sector bien controlado, y después desplegándose para dejar a Raphael tras una buena arrancada de Yamal. El candidato a Balón de Oro tuvo un duelo de alta intensidad con Cucurella, intenso en cada pelota.

Si al Barça llegaba justo de defensas al Clásico, se quedó en mínimos al caer Espart. Flick metió a Balde, aunque cuente poco, para llevar a Cancelo al lado derecho. Se asomó el Madrid con un centro de exterior de Arda que Mbappé voleó arriba, y el Barça contestó con la llegada de Gordon. Y a los 40 minutos, la pelota circuló en diagonal hasta el extremo izquierdo donde se infiltró Diomande, metió el centro tenso, despejó Gerard Martín contra Mbappé y el rebote sorprendió a Joan García. 0-1.
Pudo y debió igualar el Barça antes de la pausa porque Lamine Yamal tuvo una ocasión clamorosa. Movió bien las piezas hasta encontrar a Fermín como 9, descargó a la derecha con un rebote también afortunado y el 10 tuvo el gol en la zurda. Falló. Otra sorpresa. Y también la tuvo Mbappé, que remató al poste, aunque arrancó en fuera de juego. El caso es que, de vuelta de vestuarios, arriesgó el Barça y el Madrid perdonó el segundo. Arrancó espectacular Bellingham, por dos veces, la primera clamorosa en un dos contra uno que Gerard Martín defendió de cine. En la siguiente no abusó de la conducción el inglés, pero el pase no fue preciso y Balde se cruzó ante Mbappé.

El riesgo del Barça, a pares en casi todo el campo, tuvo premio. Recibió un pisotón en el gemelo Diomande de Cancelo y cayó lesionado. El Madrid se quedó con diez por la norma más estúpida de la historia, redobló esfuerzos el equipo y pidió Valverde el cambio. Y fue a los 61, Pedri tuvo tiempo para pensar, filtró el pase interior y Raphinha cruzó duro abajo. Empate.

