Llámelo ‘Bestia’. ‘Androide’. ‘Extraterrestre’. Cómo usted quiera, pero este Erling Haaland, es un ‘Animal del gol’. Impecable y devorador para debutar con doblete para Noruega en la Copa del Mundo. Fue 4-1 ante Irak para que los ‘nórdicos’ sean líder en el Grupo I por un gol de diferencia de gol sobre Francia de Mbappé.
De arranque, Noruega superó el trámite ante Irak, pero con algo de sufrimiento. Un doblete de Haaland y la sentencia posterior de Ostigard y Thorstvedt, con la ayuda de Hussein, certificaron la goleada, sin embargo, el conjunto nórdico tuvo que sudarla para liderar el grupo de la muerte. Donde seguramente definirán el liderato Noruega y Francia. Ojo que se puede dar la diferencia de gol para desnivelar todo.
Le iba a costar arrancar a Noruega. Aunque tuvo la posesión pero sin ser determinante. Irak salió enchufada, muy viva en la presión del mediocampo que se convertiría en un efectivo más en ataque para conseguir superioridad y anotarse la primera llegada.
Noruega iba a aprovechar su ventaja en la altura, probando con numerosos centros en busca de sus dos referencias en ataque, Haaland y Sorloth, dos gigantes noruegos. Consiguieron rematar algún envío, aunque sin potencia. Nada difícil para las manos de Hassan.
Hasta que en el minuto 29, Wolfe sacó un centro raso y largo al segundo para que el ‘Androide’ con instinto de gol, irrumpiera en el área, la empujara ante el meta y abriera el marcador. Gol de Haaland y que comience la fiesta.

Pero Irak no se amilanó. Hussein tiró un desmarque letal en diagonal al segundo poste para dar la cara, firmar el empate y hacer historia: volver a anotar en un Mundial 40 años después.
En la segunda mitad Noruega maduró el partido desde la posesión y bajando las revoluciones para no precipitarse. Fue en pelota detenida que Ostigard sorprendió a la zaga iraquí con un desmarque de ruptura al primer poste, plantándose ante el guardameta para mandar el balón a la red.
Thorstvedt con la ayuda de Hussein se unió a la fiesta a los 96 minutos, con un testarazo que amarró la victoria para los de Solbakken en un choque que, a pesar de lo abultado del resultado fue de todo menos cómodo para Noruega. Eso sí, mostró nuevamente a su animal del gol: Erling Haaland.

