De malas y explicación con comunicado. Jamal Musiala sufrió el segundo desmayo en un partido de fútbol en menos de cuatro días. Una situación que hizo saltar las alarmas por el estado de salud del jugador del Bayern de Munich.
Hubo preocupación y el sonar de las alarmas por lo sucedido con la joya del fútbol alemán. La primera vez de su desmayo fue en un amistoso de pretemporada frente al RB Leipzig. El jugador, que había salido en la segunda parte y apenas llevaba 20 minutos sobre el terreno de juego, se desvaneció. Tras ser atendido abandonó por su propio pie el césped y la explicación oficial a este suceso aludía a un golpe de calor.

Este martes, frente al Heidenheim se vivió un episodio idéntico, que afortunadamente no tuvo consecuencias para el jugador más allá del susto.

Musiala, además de agradecer las muestras de cariño emitió un comunicado a través de sus redes sociales. Según explica el propio jugador, sufre una «disfunción neurológica altamente tratable» y que ya se ha puesto en manos de especialistas para tratar esta patología.
COMUNICADO
ado de MusialaLo primero es lo primero: ¡me encuentro bien!
¡Estoy increíblemente agradecido por vuestros mensajes y vuestro apoyo!
Entiendo que muchos estéis preocupados. Hoy quiero disipar esas dudas y explicar la situación:
Me han diagnosticado unas crisis de desconexiones breves y temporales —pero altamente tratables— causadas por una disfunción neurológica.
Estas pueden provocar incidentes como los ocurridos recientemente, por ejemplo, en el partido contra el Leipzig o en el encuentro en Heidenheim.
Sé que a primera vista pueden parecer alarmantes, pero para mí, actualmente, son simplemente parte de mi vida cotidiana. Estoy recibiendo una atención médica excelente y me mantengo muy optimista. El FC Bayern y mi entorno personal están a mi lado, ayudándome a superar esto.
Es importante destacar que no existe ningún riesgo adicional para mi salud. Tras consultar estrechamente y mantener contacto continuo con los especialistas, mi deseo personal fue afrontar este desafío; contando con el visto bueno de los neurólogos, quiero seguir haciendo lo que más favorece mi recuperación: vivir mi vida con normalidad y perseguir mi pasión por el fútbol. He asumido plena responsabilidad en esta decisión. En general, me siento muy positivo y voy por el buen camino.

Espero que esto os ayude a comprender mejor la situación. Al mismo tiempo, os pido comprensión, ya que deseo mantener este asunto en el ámbito privado, compartiéndolo únicamente con mi círculo más cercano, el club y los especialistas médicos.
