A semanas del Mundial 2026, James Rodríguez vuelve a ser noticia… pero no precisamente por su fútbol. Desde Estados Unidos aseguran que su ciclo en el Minnesota United está sentenciado y que su despedida sería cuestión de días, en otro capítulo fugaz de una carrera que no logra asentarse a nivel de clubes.
The Athletic adelantó que el colombiano no seguirá en la MLS y que apunta a marcharse el miércoles 13 de mayo, justo después del partido ante Colorado Rapids. Aunque tiene contrato hasta el 30 de junio, en Minnesota no parecen dispuestos a estirarlo, y el propio jugador tampoco estaría forzando la continuidad.

Más ruido que juego
Lo de James en Minnesota ha sido, hasta ahora, decepcionante. Seis partidos, escasa continuidad y poco peso en el equipo. Muy lejos de ese jugador que alguna vez dominó un Mundial. Su actuación más decente fue ante LAFC, pero ni siquiera alcanzó para cambiar la historia en la derrota.
La sensación es clara: su presente en clubes no está a la altura de su nombre. Una historia que se repite desde hace años. Porque mientras con Colombia suele encenderse, en sus equipos su paso ha sido cada vez más breve y menos determinante.

Carrera en caída libre
Real Madrid, Everton, Al-Rayyan, León y ahora Minnesota. La lista crece, pero el impacto disminuye. Si no vuelve a jugar en estos días, este será el ciclo más corto de su carrera, superando incluso su olvidable paso por el Rayo Vallecano.
Y como si fuera poco, desde Colombia ya deslizan una posibilidad que hace ruido: el retiro tras el Mundial. Una idea que hace no tanto parecía impensada, pero que hoy ya no suena descabellada.

Todo o nada con Colombia
El 17 de junio, Colombia debutará ante Uzbekistán. Y como tantas veces, las miradas apuntarán a James. Porque aunque su presente en clubes genera dudas, en la selección todavía conserva ese aura que lo convierte en pieza clave.
