Juventus no levanta en la Europa League. No hay regularidad futbolística ni mucho menos de resultados. La remontada de la semana pasada en Balaídos ante Celta fue un espejismo. Hoy La ‘Vecchia Siñora’ no pudo con el Rennes de Francia. Rescató un punto en Turín en un 2-2 que deja más dudas que certezas.

El duelo, a decir verdad, no pudo empezar mejor para una Juventus que formó con línea de tres atrás y una doble punta formada por Kolo Muani y Nick Woltemade. A los cinco minutos, el espigado ariete alemán se descolgó y habilitó la ruptura al espacio de un Celik que resolvió de maravilla en el mano a mano.
Poco les duraría la alegría. Y es que, menos de 10′ después, Reynolds descargó un centro de Nagida en el segundo palo para que Al-Tamari marcase sin oposición en el área pequeña. Acto seguido, Samba se lució con un paradón a ‘cabezazo’ de Gatti y, a cinco minutos para el final, Douglas Luíz cometió un penal tratando de bloquear un potente disparo del propi Nagida. No perdonó Boulaye Dia.

Al-Tamari, desatado, supuso un dolor de muelas para la zaga de la Juventus. Antes de la hora de partido, reaccionó Spalletti retirando a Gatti para sacar a un Nico González que, nada más entrar, provocó un penal. Se lo pidió Woltemade… y resolvió con sangre fría para firmar el definitivo empate.

