Kevin Langschwager, dos veces campeón nacional de kartismo, competidor de alto nivel en el extranjero, ha dedicado su vida por completo a esta disciplina deportiva. Sin embargo, su mayor logro no son sus títulos o los reconocimientos por su destreza al volante. Su vocación lo llevó a ser entrenador de niños, labor que realiza con pasión y con la certeza que en cada pequeño siembra la semilla de un futuro digno representante de nuestro país.Directo, transparente, ágil, como todo gran piloto, sabe cuándo acelerar y cuándo meter el freno. Ajústense los cinturones. Aquí vamos:
Un hombre agradecido vale por dos
Kevin recuerda con nostalgia sus inicios, en Tony Kart Perú, filial de la marca italiana en nuestro país. Sus palabras trasuntan admiración y agradecimiento por Claudio Fernández Cirilo, representante de este equipo, al que califica como uno de los mejores preparadores del kartismo a nivel nacional. Estuvo con ellos de 2010 a 2013. El génesis de su carrera.

¿Cómo nace en ti el amor por el kartismo?
A los 14 años jugaba con un timón G27, a los 16 o 17 años me inicie en los videojuegos de la saga Gran Turismo me quedaba noches enteras jugando y algunos me llamaron loco, me tildaron de vago, pero el tiempo me dio la razón. Fui piloto, me convertí en entrenador y puedo armar un kart desde cero.

¿Descubriste tu vocación?
Definitivamente. Por algo estudié mecánica automotriz en el Senati. El kartismo es una pasión, en la que a través de la técnica, ganas agilidad mental y precisión en el control. En mi caso, a los 12 años, practicaba Skate y ese deporte te da una combinación única de beneficios físicos, mentales, mejora el equilibrio, la coordinación y la fuerza muscular incluso es una forma divertida de hacer cardio.

Cuéntanos de tu época de piloto, ¿fuiste campeón nacional?
Si, efectivamente en el 2013, en mi primer año de competencia, salí campeón nacional en Yamaha 100cc y en el 2018 en Rotax DD2 Senior. Luego, fui líder en varios campeonatos regionales y nacionales.También tuve la oportunidad de competir en el extranjero, en Colombia, en Estados Unidos.

¿Qué te impulsó a ser coach?
Surgió como algo natural. Siempre me gustó aprender y preguntar a los conocedores, a los más experimentados. Con el paso del tiempo fui desarrollando esa vocación de docente (Sin duda, heredada de su madre Ana Bieytes, una gran deportista y mejor maestra). Tengo algunos pilotos a los que asesoro en todos los aspectos: técnico, físico y mental. Planeamos el trabajo. Pero mi especialidad es trabajar con niños.

¿Por qué con los niños?
Es apasionante porque desde pequeños puedes moldear sus habilidades, conocer sus características. Cada persona es única, nadie pisa el acelerador o frena como el otro. Trabajar estos aspectos, mejorar sus tiempos es emocionante. Me apoyo en la telemetría, que es la recopilación, monitoreo y análisis de datos enviados de forma remota desde un dispositivo o sensores a un sistema central. Me ayuda mucho en el desarrollo de estos futuros pilotos.

¿El Perú está listo para dar el gran salto en el kartismo?
Se tiene que trabajar mucho en la base, sobre todo en la categoría Baby Kart. Ahí está el semillero del kartismo nacional. Después de la pandemia, hubo cierto tiempo que parecía que esta disciplina estaba condenada a desaparecer. Sin embargo, y hay que ser realistas, este apasionante deporte, a pesar que es caro, elitista, ha cobrado auge inusitado en Perú. Han surgido centenares de nuevos pilotos. Hay que entender que los programas de entrenamiento pueden ser costosos, pero es importante usar el dinero de manera efectiva, inyectarlo de manera correcta. Existen metas y procesos.

¿Existe relación entre el kartismo y la Fórmula 1?
Por supuesto, muchos de esos pilotos se iniciaron en este deporte. El Kartismo es considerado como la puerta de entrada al automovilismo profesional, y es utilizado como entrenamiento por pilotos de Fórmula 1. Es como el trampolín hacia los rangos más altos de los deportes de motor. Muchos pilotos de Fórmula 1, como Ayrton Senna, Michael Schumacher, Fernando Alonso, Kimi Räikkönen, Lewis Hamilton, Sebastian Vettel, Nico Rosberg y Max Verstappen, entre otros, han comenzado sus carreras en el kartismo.

Finalmente, ¿qué le dirías a los niños o jóvenes que quieren incursionar en el kartismo?
En esta disciplina advierto que un 2% busca ser profesional, el 98% solo busca divertirse. Este deporte, como muchas actividades en la vida, puede llegar a ser ingrato, frustrante, por lo tanto, mi mensaje no tiene que ser ligado solo al kartismo. Les diría que busquen una pasión. Algo que les dé sentido a su existencia, sobre todo algo que hagan con amor.

