La ‘batalla’ con Uruguay dejó dos lesionados en la Furia Roja. Es que los roces constantes y marca pegajosa de los charrúas mando a zona de emergencia a Yeremy Pino y Nico Williams.
La lesión de Yeremy Pino es menos grave de lo que en principio se tenía previsto. Inicialmente se pensó en una fractura de clavícula, que le dejaría definitivamente fuera del Mundial, pero afortunadamente no existe rotura. El diagnóstico señala que el jugador canario sufre un esguince acromioclavicular.
La unión entre el hombro y esternón hizo crac en una mala caída durante la lucha contra Uruguay. El jugador no quiso dejar a España con diez, pues ya se habían completado los cambios y las ventanas. Un tramo donde no podía chocar y donde apenas pudo correr, pero se exprimió. Intercambió posiciones con Ferran para dejar la banda al azulgrana y hacer todo lo posible como ariete. “Lo que ha hecho es una heroicidad”, destacó De la Fuente.

El comunicado de Nico
Nico Williams, tras conocer su lesión, publicó este mensaje en redes sociales, el que censura la entrada de Nico de la Cruz:
“Hoy es uno de los peores días de mi vida. Vuelvo a lesionarme después de un año muy complicado, en el que la pubalgia me ganó muchas batallas, pero no la guerra.
Conseguí superarla con trabajo, sacrificio y, sobre todo, responsabilidad. Fue un año y medio de sufrimiento, tristeza, incertidumbre y ansiedad. No sabía cuándo volvería a jugar sin dolor ni cuándo recuperaría una vida normal. Llegué a convivir con el dolor en cosas tan simples como ir al baño, subir y bajar del coche o simplemente disfrutar del día a día.

Volver a ser feliz jugando al fútbol era mi mayor prioridad, junto a recuperar la sonrisa. Porque sin una sonrisa, sin disfrutar y sin ser feliz, no puedo rendir al máximo nivel. Lo superé. Después apareció una lesión en el isquio, que volvió a ponerme a prueba. Una vez más dejé de sonreír, pero tampoco iba a detenerme.
Ayer me provocaron una nueva lesión tras una acción en la que un compañero de profesión actuó llevado por la frustración, el descontento y la tristeza por la situación que atravesaba. Fue una jugada que, en mi opinión, se podía haber evitado porque era completamente innecesaria.
Pero esto tampoco me va a detener. Sé que Dios tiene un plan para mí y seguiré luchando hasta el último instante para volver a hacer lo que más amo: jugar al fútbol, ser feliz y dar muchas alegrías. Gracias de corazón a todos por vuestros mensajes de apoyo. La historia no ha acabado nos vemos en los antes posible en este mundial”.
