El fiscal jefe de Santa Cruz de Tenerife, José Luis Sánchez-Jáuregui, ve «muy difícil» que se abra un proceso penal por el fallecimiento del futbolista Jesús de Miguel, pues el golpe que recibió se produjo en el partido con Andorra y habrá que esperar a lo que determine el Comité de Disciplina Deportiva.
Sánchez – Jáuregui señaló a EFE que una doctrina muy antigua del Tribunal Supremo indica que las lesiones en el ámbito deportivo no son punibles excepto, obviamente, si ha habido una agresión de un jugador a otro en un momento de parada del juego.
El fiscal precisó que, en todo caso, hay que atenerse primero a lo que recoja el acta arbitral y, posteriormente, a lo que dictamine el Comité de Disciplina Deportiva.
En concreto, añadió, habrá que espera a conocer si este considera que en la jugada desencadenante del fatal desenlace ha habido juego peligroso o muy peligroso, y si entiende que el golpe del portero del Andorra, Jesús Owono, fue con intención de hacer daño o no.
Si la familia del jugador fallecido no estuviese de acuerdo con las conclusiones, puede proceder a presentar una denuncia por supuesta agresión con resultado de muerte que daría pie a una investigación, pero el fiscal jefe subrayó que difícilmente pasaría de la calificación de homicidio por imprudencia menos grave.
Explicó que se trataría de un homicidio no doloso, similar a lo que ocurriría si como consecuencia de un empujón alguien cae y se rompe la nuca, en un acto en el que no ha habido intención de matar expresamente; esto es, un homicidio por imprudencia.
