La Maratón Lima 42K volvió a convertir la capital peruana en un escenario de épica pura, donde la resistencia, la estrategia y el corazón marcaron una jornada inolvidable. Entre figuras internacionales, talento local y la presencia destacada de Gabriel Montoya, corredor peruano radicado en México, miles de corredores protagonizaron una fiesta que reafirma el crecimiento del atletismo en la región.

Las calles limeñas vibraron desde el primer kilómetro con la exigente prueba reina. En los 42K masculinos, el keniano Mburu Muiruri dominó con autoridad absoluta, imponiendo condiciones desde el arranque hasta cruzar la meta como el gran vencedor de la jornada.

En la rama femenina, el espectáculo fue total. La etíope Aberash Robi y la peruana Sheyla Eulogio regalaron un duelo de alto nivel que mantuvo en vilo a los espectadores hasta el cierre. Aunque Robi se quedó con el primer lugar, Eulogio firmó una actuación histórica al registrar un tiempo de 02:27:32, estableciendo un nuevo récord personal que la consolida como una de las grandes figuras del atletismo peruano.

La emoción también se trasladó a la media maratón. En los 21K femeninos, Thalía Valdivia confirmó su gran presente y se adueñó del primer puesto con autoridad, mientras que en la rama masculina el keniano Joseph Kiprono Kiptum selló una victoria sólida y sin discusión.
Entre las historias que enriquecieron la competencia destacó la participación del maratonista peruano, Gabriel Montoya, quien radica en México, y es integrante del team Braves Running. Montoya vivió su segunda experiencia en la Maratón Lima 42K, luego de haber competido previamente en distancias menores y en los 21K.

Su crecimiento en el circuito internacional es evidente, con participaciones constantes en México y nuevos desafíos en el horizonte, como su próxima carrera en la Maratón de Buenos Aires en septiembre.

La edición de este año no solo dejó ganadores, sino también relatos de superación, evolución y ambición. Lima volvió a correr con el mundo y a demostrar que el atletismo latinoamericano sigue elevando su nivel en cada kilómetro.
