La rusa Mirra Andreeva, de 19 años, conquistó en Roland Garros su primer título de Grand Slam, al imponerse a la polaca Maja Chwalinska, procedente de la fase previa, 6-3 y 6-2 en 1 hora y 22 minutos.
La tenista de Siberia, entrenada por la española Conchita Martínez, se convirtió en la primera rusa en levantar la copa desde Maria Sharapova en 2014 y en la ganadora más joven desde el tercer título conquistado por Monica Seles en 1992.
Actualmente número 8 del mundo, que rozará el top-5 tras su triunfo en París, Andreeva se consagra en una temporada en la que está siendo la tenista más sólida, la que ha sumado más victorias, 36, la que más ha tenido en tierra batida, 23, con solo tres derrotas.
Sus palabras
Empezó la rusa con un mensaje de fe: «Me doy las gracias a mi misma por haber creído en mí».
«He dado el cien por ciento hasta cuando era más difícil, cada día trato de mejorar como jugadora y como persona. Me doy las gracias por haber trabajado duro y haber sacado lo mejor de mi misma», afirmó la rusa tras recibir la copa Suzanne Lenglen de manos de la francesa Mery Pierce, ganadora del torneo en 2000.
«Cuando era niña veía Roland Garros y levantar ahora este trofeo es un sueño, todavía no me lo puedo creer. (Conchita Martínez) Gracias por estar siempre ahí por darme tantos consejos», concluyó.
