Mundial 2026: Plata y oro para Ecuador

 

Escribe: Alberto Orellana Aragón

El pie derecho de Plata llegó un segundo antes que las manos del arquero alemán Neuer. Fue el gol de Gonzalo, el vivo, ante Manuel, el quedado. Un gol bien sudamericano. El guayaquileño se disfrazó de panzer, un tanque que atravesó toda la defensa teutona tras el cabezazo de Kevin Rodríguez, y disparó el balón al fondo del arco para marcar el gol de la victoria (2-1) que le dio a Ecuador el pasaporte a la siguiente ronda del Mundial 2026.

Fue el instante en que un gigante del fútbol comprendió que también podía caer ante el coraje de la Mitad del Mundo. Las aves de las islas Galápagos vuelan y avanzan por los cielos del norte. 

Quito y resisto

Recibir un gol a los dos minutos de juego contra una tetracampeona del mundo como Alemania suele demoler la pizarra de cualquier equipo. Ecuador no se desesperó. El empate rápido de Nilson Angulo sirvió de analgésico y le devolvió la fe a un bloque defensivo que corría el riesgo de agrietarse temprano.

A pesar de entregarle la posesión del esférico a Alemania, el sistema implementado por Beccacece obligó a los europeos a mover el balón de manera horizontal. Los centrales Willian Pacho y Joel Ordóñez firmaron un partido impecable, minimizando el impacto de Jamal Musiala y Kai Havertz, quienes lucieron desconectados del circuito en el último cuarto de la cancha.

Los cambios del estratega argentino le dieron una marcha extra a Ecuador. El ingreso de Kevin Rodríguez brindó la potencia física necesaria para disputar los balones largos contra Antonio Rüdiger y Jonathan Tah, provocando precisamente la acción del córner que derivó en el gol del triunfo histórico. 

El ombligo del mundo

Pero primero lo primero. En la segunda mitad, las emociones se elevaron al máximo. Apenas arrancó el complemento, el VAR salvó a Ecuador al anular un penal cobrado a favor de Alemania, debido a una infracción previa de Sané sobre Gonzalo Plata. El técnico argentino refrescó el ataque enviando al campo a Kevin Rodríguez, quien forzó un tiro de esquina. Rodríguez anticipó de cabeza y envió el balón directo a las manos de Neuer, quien intentó embolsarlo. Plata, astuto y punzante, le punteó la pelota para marcar el definitivo 2-1.

El estadio explotó. Los minutos finales fueron una resistencia heroica de Ecuador frente al asedio alemán. Por fin, el árbitro estadounidense Tori Person, dejando la feminidad de lado, pitó el final. En las tribunas aparecieron las lágrimas, los abrazos entre desconocidos y las banderas amarillas, azules y rojas ondeando como si quisieran cubrir el cielo. Desde Quito hasta Guayaquil, desde Cuenca hasta el último rincón de la Amazonía, millones de gargantas rugieron al mismo tiempo.

Gol de la victoria

El segundo gol de Gonzalo Plata no solo clasificaba a una selección; reivindicaba décadas de crecimiento, esfuerzo y fe en que Ecuador podía mirar de frente a cualquiera. Después del triunfo sobre Alemania, que vengan todos los imperios futbolísticos del mundo. El espíritu del inca Atahualpa y sus guerreros aún vive en la selección ecuatoriana, que seguirá luchando en esta Copa. Siempre con mucho oro y con Plata.

Comparte esta información

Leave a comment