El ex técnico de Alianza Lima, Néstor Raúl Gorosito la pasa mal en San Lorenzo de Almagro tras la derrota en el clásico ante Deportivo Huracán. La hinchada azulgrana no le perdona a ‘Pipo’ y a sus jugadores la falta de actitud y derrota ante el ‘Globo’.
“No perdieron un clásico, perdieron la dignidad”. La misma frase que se leyó en uno de los al menos tres pasacalles con letras estilo stencil que aparecieron colgados en las inmediaciones del Nuevo Gasómetro se escuchó, aunque en otros términos, dentro del club.
Este jueves por la mañana la hinchada azulgrana protagonizó un monólogo que se produjo “en buenos términos” aunque siempre intimidante frente a los jugadores de un plantel golpeado por la caída 2-0 en el derbi, con la primera derrota como local ante el eterno rival en el último cuarto de siglo. Y que tuvo su impacto.
La mañana que empezó con una intensiva sesión de videoanálisis en la sala de conferencias, que continuó con una activación en el gimnasio y un posterior ensayo de fútbol, terminó con la irrupción de la barra. La visita, de alrededor de 50 integrantes de la Butteler por el ingreso de la avenida Avenida Cruz, que se dirigieron al acceso principal de la Platea Norte para esperar a los futbolistas que en ese momento estaban terminando los trabajos bajo las órdenes de Néstor Raúl Gorosito.
Esta vez fue un monólogo -nadie del plantel pidió hablar- en el que los portavoces de la barra brava no desconocieron las circunstancias internas de un club que atraviesa una crisis institucional. “No puede pasar más”, se oyó en pleno reclamo de “actitud”. Un pedido que estuvo apuntado a los más grandes, a los referentes, pero también a los juveniles, con quienes el tono habría sido menos duro: sí les habrían recalcado el peso de la historia y también recordado una supuesta colaboración de los líderes de la Butteler, tiempo atrás, para presionar a la entonces dirigencia por mejores salarios para los jóvenes. Es por eso que se los integró a la charla y hasta se les recalcó la necesidad de tener “respeto” por el club.

La visita al grupo se cerró con un pedido para el capitán Nicolás Tripichio y el subcapitán y líder Alexis Cuello. “Armen una lista de los jugadores que no quieran estar más acá, la vamos a venir a buscar mañana”. ¿Un anticipo de una nueva visita? Desde la institución creen que eso no ocurrirá, que se trató de un mensaje eufemístico, pese a que trascendió que Pipo -quien también tuvo un cara a cara con un grupo reducido de barras- recibió de parte de ellos la “recomendación” de no usar a los que no quieran seguir en el club.
La situación de San Lorenzo es delicada. Incluso desde lo futbolístico ( cuatro derrotas en cinco partidos; solo le ganó a Gimnasia de Mendoza). Un momento que Gorosito todavía no pudo encauzar. Símbolo del club, el entrenador hace días reconoció que agarró por tratarse de San Lorenzo. Aunque este momento no deja de poner en jaque a su ciclo prematuramente. El escenario es demasiado complicado y sensible como para vaticinar qué puede llegar a pasar en Boedo ante una nueva caída.
La coyuntura es compleja. Entre reclamos por deudas e inestabilidad, el momento deportivo se puso áspero y extendió un contexto adverso, aderezado por vaivenes y nervios que ya datan de varios años. A San Lorenzo de Pipo le toca Unión, en un duelo que puede ser causante de la salida de uno de los técnicos más queridos que tuvo la azulgrana como jugador.
