Parejo y duro. Como dirían en el barrio, hubo tablas en el resultado final de un encuentro que tuvo en vilo a otro favorito en la previa. Europa y África nos regalaron un partidazo en primera fecha. Fue 1-1 Bélgica y Egipto, pero queda claro que son las dos mejores selecciones del Grupo G.
Egipto salió atropellar a los belgas. Valiente y directo con la intención de tener el balón y manejar el juego. Un 60% de posesión de balón mientras que los belgas eran la explosión de Doku para pegar de contraataque.
De Bruyne referente de la medular fue el primero en avisar con un disparo desde la frontal que salió cerca del poste de la portería de Shobeir. A pesar de la ocasión, los diablos rojos no estaban entonados. Egipto, más intenso, daba mejores sensaciones. Y encontró la fluidez que no había tenido hasta el minuto 19 cuando Salah le dio un balón en la frontal a Emam Ashour. Fue un golazo, pero, todo hay que decirlo, estaba muy libre de marca.
Los belgas le dejaron demasiado espacio y mucho tiempo para controlar, levantar la cabeza y soltar un latigazo pegado al poste. Se estiró Courtois, pero no pudo llegar. Luego, Hany no le daba ni un metro a Doku y por ahí Bélgica perdía uno de los grandes caminos para llegar al área africana. El lateral egipcio no se despegaba del belga.
Bélgica resistía y mejoró algo tras el final del primer acto. Tuvo siete remates, uno peligroso de Doku, pero ninguno a puerta. Además, Courtois tuvo que arreglar en la prolongación un error de Ngoy en un balón atrás y despejar un disparo de Marmoush. El jugador egipcio fue desequilibrante.
El técnico belga Rudi García no hizo cambios en el arranque del complemento. Tocó la posición de Doku del costado al centro, A él, le hacen la falta que estuvo a punto de convertir De Bruyne a los 53 minutos con tiro libre directo pero el balón pegó en el poste.
LOS 14 SEGUNDOS DE LUKAKU
El partido se abrió. Enloqueció. Y entró Lukaku. Y fue el ‘Tanque’ Romelu que ingresó en el minuto 66 sustituyendo a De Ketelaere y antes de que se llegara al 67, cuando apenas llevaba 14 segundos en el campo, ya había sido decisivo provocando el empate de Bélgica.
Fue con todo al remate y su insistencia obligó a Hany a despejar muy forzado e introducir el balón en su propia portería. Era el 1-1. Mejoraron los diablos rojos y, después, Shobeir sacó una mano salvadora para desviar un cabezazo de Mechele. Lukaku aún tuvo un testarazo que envió alto, pero lo más importante para Bélgica es que llegó a tiempo para forzar las tablas.

En conclusión, Egipto se plantó con firmeza y dominó los espacios. Emam Ashour venció a Thibaut Courtois con un potente remate. Y Courtois tuvo un gran encuentro porque evitó el segundo tanto de Salah poco antes de la hora de juego.
El ingreso de Romelu Lukaku cambió la dinámica ofensiva de Bélgica. Mejoró muchísimo y provocó el autogol de Mohamed Hany porque sino hubiera sido otro golpe en el Mundial.
