Se da por hecho su llegada a la selección de Italia, pero finalmente se descartó que el ex crack Andrea Pirlo sea el nuevo entrenador del cuadro «Azzurra».
Motivaciones fútbol señaló en su cuenta de X: «La FIGC dio marcha atrás tras la polémica generada por sus vínculos con una casa de apuestas rusa y por su presencia en eventos celebrados en Moscú junto a personas que respaldan la guerra contra Ucrania».
Ante esta imposibilidad de Pirlo, el presidente de la Federación Italiana de Fútbol, Giovanni Malagó se reunió de emergencia con director técnico de la selección Paolo Maldini en donde presentó renuncia.
Se indicó que Maldini está muy molesto con la decisión, defendía la llegada de Pirlo y también había propuesto a Thiago Motta, Stefano Pioli y Raffaele Palladino.
Ante la imposibilidad de Pirlo aparecen como candidatos Roberto Mancini o Antonio Conte.
Renuncia de Maldini
La Bomba estalló. El flamante director deportivo dejó su cargo a menos de dos semanas de haber asumido. El que también dimitió Leonardo, su principal asesor.
La información fue confirmada por el periodista Fabrizio Romero quien dio detalles al respeto y explicó que la decisión que tomó el ídolo italiano se sustentó con el hecho el que el presidente de la federación Giovanni Malagó, estaba en contra de la contratación de Pirlo.
Ya se había acordado un vinculo contractual hasta 2030 y con un salario cercano a 1,5 millones de euros anuales.
Habla Pirlo
» Por respeto a las instituciones, a la Federación y a todas las personas implicadas, hasta ahora he optado por guardar silencio, pero tras enterarme ayer por la noche de que ya no soy candidato al puesto de seleccionador de selección italiana, considero mi deber aclarar algunos aspectos». escribió este lunes por la mañana, actualizando la historia que había colgado durante la noche el actual entrenador del United FC Dubai.
«En los últimos días he seguido con gran amargura el debate que se ha generado en torno a mi nombre y a la posibilidad de ocupar el cargo de seleccionador de la selección italiana», comentó.
En el mensaje había explicado durante la madrugada su papel como embajador de una sociedad rusa de apuestas por la que ha sido duramente criticado, «no tiene relevancia política» y que «el amor por Italia no depende de un cargo».
«A lo largo de mi carrera, primero como futbolista y ahora como entrenador, siempre he llevado a cabo mis actividades cumpliendo estrictamente con las leyes de los países en los que he trabajado y los contratos que he firmado».
Aclaró que «la colaboración profesional que recientemente ha generado controversia» surgió en el marco de su carrera en los Emiratos Árabes Unidos y «es exclusivamente de índole comercial y deportiva».
