¡ Real Madrid afuera de la Champions ! Tendrá que jugar repesca

l Real Madrid cerró la fase de grupos con una derrota caótica en Da Luz que lo deja noveno en la clasificación y fuera del Top 8 de la Champions League. El castigo es inmediato: los blancos deberán disputar los dieciseisavos de final, tras una noche marcada por errores defensivos, descontrol emocional y expulsiones en el tramo decisivo.

El arranque fue una advertencia que el Madrid no supo interpretar. El Benfica salió agresivo, vertical y con un plan claro para atacar las debilidades blancas por los costados. Prestianni y Schjelderup encontraron espacios con facilidad, y Courtois tuvo que intervenir de manera constante para evitar un gol que parecía cuestión de tiempo. Contra el desarrollo del partido, Mbappé adelantó al Madrid con un cabezazo preciso tras centro de Asencio, silenciando momentáneamente Da Luz.

La ventaja no ordenó al equipo de Arbeloa. El Benfica siguió acumulando llegadas y terminó encontrando premio. Schjelderup empató tras una transición rápida y, ya en el tramo final del primer tiempo, Pavlidis convirtió un penalti polémico tras un agarrón de Tchouameni sobre Otamendi. Al descanso, el 2-1 reflejaba mejor lo que se había visto en el campo: un Madrid superado y sostenido por su portero.

El segundo tiempo profundizó el desorden. Apenas iniciado, Schjelderup volvió a castigar con el 3-1 tras una defensa blanda y mal perfilada. El Real Madrid reaccionó desde el talento individual: Arda Güler encontró espacios entre líneas y asistió dos veces a Mbappé, que firmó su doblete para devolver al equipo al partido y alcanzar los 13 goles en la competición.

Con el 3-2, el Madrid empujó más por inercia que por claridad. Generó ocasiones, Trubin sostuvo al Benfica y el partido entró en un tramo final de máxima tensión. Ahí llegó el derrumbe definitivo: primero la expulsión de Asencio por doble amarilla y, ya en el descuento, la roja directa a Rodrygo tras protestar airadamente al árbitro Davide Massa.

Con nueve jugadores y sin orden, el Madrid se quedó sin tiempo y sin respuestas. El pitazo final confirmó una derrota que va más allá del resultado: el equipo termina la fase fuera de los ocho primeros, pierde el acceso directo a octavos y deja una sensación de fragilidad competitiva en partidos de alta exigencia.

En Lisboa, el Real Madrid no solo perdió un partido. Perdió control, jerarquía emocional y la posibilidad de evitar un camino más largo en Europa. Ahora, los dieciseisavos serán una obligación que pudo evitarse y que expone, sin matices, una noche mal gestionada de principio a fin.

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