El debut de José Mourinho tenía que ser a lo grande. Con triunfo y victoria de Real Madrid en el epílogo de un compromiso ante Espanyol disputado y difícil. Fue 1-2 con tantos de Jude Bellingham a los 9 minutos y Carlos Espí, el especialista del área que no tenía desde hace mucho tiempo los merengues. El empate transitorio para los ‘Periquitos’ fue obra de Alex Calatrava.
Hay que precisar que algo ha cambiado en Real Madrid después de los últimos dos años. El inicio fue notable con Jude Bellingham abriendo el marcador de manera fenomenal. Al mismo estilo del Mundial 2026. La llegada de Carlos Espí le aporta algo similar al de Arbeloa. Sorpresa y punche para la definición.
El ritmo que le puso Madrid fue importante. Arrancó notable, no supo contener la reacción del Espanyol y se expuso al intercambio de golpes, partido (cuatro que no defienden) y sin equilibrio. Los pericos cayeron con honor, mostrando hechuras de bloque armado, pero esta vez no le sonrió la apuesta de la contra.
Sorprendió Mourinho con su primer once. Bellingham en el once desplazando a Arda Güler, el faro de la pretemporada, a la derecha. Más lógica tiene apostar por Dumfries en lugar de Trent. El brillante arranque del Espanyol invitaba también a reducir riesgos. Así que, sin Diomande pero con la BMV, inició el portugués su segunda etapa como entrenador madridista. Y arrancó con pocos toques, vertical, cargando el juego especialmente por derecha con Dumfries doblando a Arda, y presionando mucho sin balón, el Madrid se puso pronto por delante.
Funcionó el balón parado, con Arda Guler de lanzador y Jude Bellingham de llegador, y Mou se levantó a felicitar a su equipo por el trabajo bien hecho. El turco y el inglés capitalizaron la notable presentación blanca, que exigió alguna intervención de Dmitrovic. Una a Dumfries y otra a Mbappé, que apareció por los dos costados.

El Madrid empezó a desenfocarse por Vinicius. Recibió una patadita de Calatrava nada más empezar que no vio el árbitro y que merecía amarilla cuanto menos. Acusó el Madrid la falta de control en la medular. Bernardo y Valverde aparecieron poco en esa propuesta de juego rápido, a pocos toques, y como Bellingham también acusó la fatiga, quedó reducido a la finura de Arda y a las arrancadas de Mbappé. Pudo bastar con una estampida del 10 que sacó con los pies Dmitrovic, pero también pudo irse al descanso en desventaja en un centro que Roberto no pudo cabecear cómodo.

Entraron Cucurella, lateral por lateral, y Diomande, retirando al banda derecha. ¿Y Diomande? Buscó el desborde, pero con poco éxito. El partido se esfumaba y a las estrellas blancas les faltaba finura. Falló Mbappé un pase fácil a Espí, así que el delantero buscó la heroica. Acudió en el 90 a una pelota suelta, trastabillado Mbappé, y firmó la victoria. Premio a un profesional del gol.
